Tarkan’s Album Dünyayı sesiyle resmeden sanatçı. Her not, bir başyapıtThe artist who painted the world with his voice. Each note,

El Olympia, un nombre que evoca la montaña sagrada de la mitología griega, morada de los dioses, ha sido siempre considerado el templo de la música en Francia. Actuar en ese escenario legendario significa recibir una verdadera bendición artística, la prueba definitiva en la carrera de un cantante. Si un artista conquista el Olympia, se dice que el mundo entero se le abre; si falla, las puertas del «mundo» permanecen cerradas. El 31 de marzo de 1999, Tarkan, la Megastar de la música pop turca, no solo cruzó esas puertas, sino que literalmente «sumió al Olympia en el éxtasis», siguiendo los pasos de gigantes como Maurice Chevalier, Edith Piaf, Charles Aznavour y Johnny Hallyday.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!Un triunfo sin precedentes
La hazaña de Tarkan en el Olympia fue de proporciones históricas. Para acomodar a sus 2.500 fans franceses y turcos, un evento nunca antes visto, se despejó toda la zona de asientos de la planta baja. Así, 2.300 jóvenes permanecieron de pie durante dos horas en el auditorio, aplaudiendo con entusiasmo y cantando junto a su ídolo. El pequeño pero icónico music hall estaba abarrotado hasta los topes. En la segunda planta, 200 personas, incluidos distinguidos invitados VIP, asistieron al espectáculo.
Como dicen los franceses en estas ocasiones, «todo París estaba allí». Entre el público de celebridades destacaban nombres como el diseñador de moda Jean Paul Gaultier, el presentador de televisión Bernard Montier, figuras prominentes del mundo de la música francesa, ejecutivos de Polygram y numerosas modelos francesas. La presencia turca era igualmente ilustre, con luminarias como Ahmet Ertegün, representante de Warner Brothers, que voló especialmente desde Nueva York; Erol Aksoy, propietario de Show TV; y Gökşin Sipahioğlu, propietario de SIPA Press, acompañados por sus respectivas esposas. Muchos diplomáticos franceses estaban en el público, y el embajador turco en París, Sönmez Köksal, estuvo presente en el histórico concierto de Tarkan.
Un gigante en el escenario, un corazón vibrante
Tarkan, visiblemente emocionado, demostró ser un gigante en el escenario. Todo el recinto vibraba con energía mientras interpretaba su éxito mundial «Şımarık», que en ese momento ya había vendido la notable cifra de 500.000 copias en Francia y había entrado en el top veinte de los sencillos solo 15 días después de su lanzamiento, según informó el periódico Libération.
Durante dos horas, Tarkan ofreció una actuación magistral, incluyendo no solo sus éxitos pop, sino también un homenaje a la música clásica turca con su interpretación de «Rüya» (Sueño). Desató un gran entusiasmo con canciones como «Years Flying Like a Thousand Years», «Now You Are Far Away» y la cautivadora «Çile Bülbülüm Çile» (Mi pasión, mi ruiseñor, mi pasión), que hizo que toda la audiencia franco-turca exclamara «¡Allah!».
Sin embargo, el momento más conmovedor de la noche llegó durante su interpretación de «Sabret». Tarkan llamó a su madre, recientemente fallecida, que se encontraba entre el público abarrotado. Con la voz quebrada por la emoción, dijo: «¿Dónde estás, mamá? ¡Te echo de menos!». La madre de Tarkan se levantó, visiblemente conmovida. Tras el concierto, madre e hijo se reunieron en el backstage para el cóctel de bienvenida VIP, viéndose por primera vez en meses.
La celebración de una victoria histórica
Las celebraciones por su victoria en el Olympia continuaron en el backstage hasta el amanecer, con champán francés y un suntuoso buffet. El eco de su triunfo fue tan fuerte que, tres horas después de que terminara el concierto, diez o quince tenaces y obstinados espectadores franceses, entre ellos un anciano violinista, seguían esperando fuera en el frío a que Tarkan saliera a firmarles autógrafos.
Sí, para Tarkan, el mundo se abrió ese día. El concierto en el Olympia marcó una apertura global.
El prestigioso periódico francés «Libération» presentó a Tarkan, una de las estrellas de la música pop turca, al público francés en un largo artículo, apodando al joven artista como el «Príncipe del Bósforo». El periódico francés destacó que los discos de Tarkan se encontraban entre los más vendidos de 1998 en Francia, que su canción «Şımarık» había alcanzado el tercer puesto en la lista de sencillos más vendidos y que «Aacayipsin» fue otro gran éxito. Describió a Tarkan como «el cantante que introdujo la lengua materna de Nazım Hikmet en los hogares franceses», y también retrató al joven artista turco con un «rostro de ángel». El periódico también señaló que Tarkan había recibido su formación musical inicial en la Sociedad Musical de Üsküdar y anunció que Sezen Aksu había lanzado al artista al mundo de la música pop turca.
Tarkan y París: Una conexión renovada
El triunfo en el Olympia en 1999 fue solo el comienzo de un vínculo duradero entre Tarkan y el público francés. Más de una década después, la Megastar regresó para emocionar a la capital francesa.
Regreso a París: Le Zénith (2011)
Tarkan celebró el segundo concierto de su gira europea, que comenzó en Stuttgart el 3 de abril de 2011, precisamente en París. Después de 10 años desde su última actuación en Francia, el artista se reunió con sus fans en otro prestigioso recinto, Le Zénith, un escenario que ya había albergado a numerosos artistas de renombre mundial. Durante la velada, Tarkan deleitó a la audiencia con un total de 21 canciones y, a petición intensa y calurosa, concedió dos bises, confirmando su energía indomable y el profundo afecto de sus fans parisinos.
